Revelan el misterio de una extraña estructura descubierta en los confines del Sistema Solar

Un objeto apodado “Muñeco de nieve espacial” debido a su sorprendente forma, ubicado en el lejano Cinturón de Kuiper, sería en realidad una enorme estructura que resguarda reservas de hielo, con una antigüedad de más de 4.600 millones de años. El objeto podría aportar nuevos conocimientos sobre el inicio del Sistema Solar y, además, no sería el único: los investigadores creen que otras estructuras similares en el Cinturón de Kuiper también pueden contener estos antiguos hielos.

Investigadores de la Universidad de Brown y el Instituto SETI, en Estados Unidos, concluyeron en un nuevo estudio, publicado recientemente en la revista Icarus, que la estructura denominada oficialmente Objeto del Cinturón de Kuiper 486958 Arrokoth, más conocida como “Muñeco de nieve espacial” por su intrigante forma, contiene hielos antiguos almacenados desde hace miles de millones de años.

Según una nota de prensa, el hallazgo no solo revela detalles desconocidos de la misteriosa estructura, sino que también podría ser el comienzo de una extensa serie de descubrimientos: los científicos creen que 486958 Arrokoth es solo el primero de los objetos dotados de antiguas reservas de hielo que se ha identificado en el Cinturón de Kuiper. Habría muchos otros, esperando ser descubiertos para aportar nuevos datos sobre los inicios del Sistema Solar.

Un tesoro oculto en el Sistema Solar exterior

El Cinturón de Kuiper es un disco circunestelar en el Sistema Solar exterior, que se extiende desde la órbita de Neptuno hasta aproximadamente 50 Unidades Astronómicas (UA) del Sol. Empleando un nuevo modelo que desarrollaron para estudiar cómo evolucionan los cometas, los investigadores sugieren que muchos objetos localizados en las regiones más distantes del Sistema Solar podrían acumular hielos con una antigüedad aproximada de 4.600 millones de años, revelando información desconocida hasta hoy sobre los inicios de nuestro sistema estelar.

“Hemos demostrado en nuestro trabajo, con un modelo matemático bastante simple, que se pueden mantener estos hielos primitivos encerrados en el interior de estos objetos durante miles de millones de años. La mayor parte de la comunidad científica había pensado que estos hielos deberían haberse perdido hace mucho tiempo, pero ahora creemos que pueden haber sobrevivido en lo profundo de estas estructuras“, indicó en el comunicado el científico Sam Birch, uno de los autores del nuevo estudio.

Antes de transformarse en cometas

La investigación cuestiona los modelos de evolución térmica ampliamente aceptados hasta el momento, que no han tenido en cuenta la longevidad de estos hielos, que son tan sensibles a la temperatura como el monóxido de carbono. El nuevo modelo sugiere que los hielos altamente volátiles presentes en estos objetos distantes permanecen intactos mucho más tiempo de lo que se pensaba anteriormente.

De acuerdo a la nueva hipótesis, los objetos del Cinturón de Kuiper como el “Muñeco de nieve espacial” pueden actuar como “bombas de hielo” inactivas, preservando gases volátiles en su interior durante extensos períodos de tiempo, hasta que los cambios orbitales los acercan al Sol y el calor los vuelva inestables.

Esto explicaría por qué estos objetos helados entran en erupción tan violentamente cuando se acercan por primera vez al Sol: de manera súbita, el gas frío de su interior se presuriza rápidamente, provocando que estas estructuras evolucionen hasta convertirse en cometas. Sin embargo, Birch y sus colegas creen que aún es posible hallar intactos muchos de estos objetos en el Sistema Solar exterior, que preservan en sus hielos una información crucial sobre el pasado del cosmos.

Referencia

Retention of CO ice and gas within 486958 Arrokoth. Samuel P.D. Birch and Orkan M. Umurhan. Icarus (2024). DOI:https://doi.org/10.1016/j.icarus.2024.116027

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