El papel del blockchain para salvaguardar evidencias digitales en la era de la inteligencia artificial
  • Desde la aparición de la inteligencia artificial, el aumento de creaciones falsas ha complicado la valoración de la autenticidad de las evidencias digitales en los procesos judiciales.
  • Además de la labor crucial del perito forense, las carácterísticas de la inmutabilidad y trazabilidad de la tecnología blockchain permiten aportar seguridad en la cadena de custodia de las evidencias digitales.

La aparición de la inteligencia artificial ha cambiado los paradigmas de numerosas esferas, pero ha marcado un antes y un después especialmente en lo relativo a las pruebas en los procesos judiciales. Nos hemos embarcado en la era del zero trust, es decir, en la duda absoluta y generalizada respecto a la veracidad de las evidencias digitales que se presentan en los procesos. Sin embargo, en este escenario, los avances que se están produciendo en la blockchain emergen como posible solución.

¿Qué es la evidencia digital?

Al referirnos a la evidencia digital hablamos de la información o datos de valor para una investigación que están almacenados electrónicamente, cuyo fin último es actuar como fuente de prueba en procesos judiciales. Sin embargo, para que su validez sea irrefutable, es esencial preservar la cadena de custodia de la información, garantizando así su integridad y trazabilidad.

De hecho, la incorporación de evidencias digitales como prueba es reconocida, siempre que cumplan con tres criterios esenciales:

  1.  Autenticidad: Se debe demostrar que el material no ha sido manipulado o alterado, mediante análisis técnicos que confirmen la fidelidad del archivo.
  2. Relevancia: El contenido debe ser significativo para el caso, contribuyendo de manera efectiva a su esclarecimiento.
  3. Legalidad: La obtención del material debe ser legal, respetando derechos fundamentales como la privacidad.

Los retos de la IA respecto a las evidencias digitales

La introducción de la inteligencia artificial ha complicado la valoración de la evidencia digital, especialmente con la creación de deepfakes -manipulaciones digitales capaces de alterar imágenes, vídeos o audios, creando representaciones falsas que parecen increíblemente reales-. El desafío que presentan los deepfakes es significativo, ya que pueden distorsionar la realidad hasta el punto de crear pruebas falsas que parecen indistinguibles de las genuinas.

El nivel que está alcanzando algunos deepfakes para suplantar identidades y falsificar hechos plantea un riesgo real de sentencias basadas en pruebas alteradas.

El papel de la Blockchain en la cadena de custodia de evidencias digitales

Las características de inmutabilidad y trazabilidad de la tecnología blockchain cobra relevancia en el ámbito de las evidencias digitales. Concretamente, el blockchain puede facilitar la trazabilidad de las piezas de convicción, contribuyendo a la seguridad y transparencia del proceso judicial.

Cuando se obtiene una evidencia digital (i.e. video, imagen o audio), una de las primeras actuaciones que suele hacer el perito forense informático o, en su caso, la Unidad orgánica de la Policía judicial es crear un duplicado en el que se efectuarán los posteriores análisis periciales. Dicha copia tendrá un hass -código alfanumérico realizado por criptografía – coincidente con el archivo original por ser su contenido idéntico en ambos archivos. Cualquier manipulación posterior del archivo dará lugar a un hass diferente. Este es uno de los mecanismos que se utilizan actualmente para acreditar si posteriormente ha existido una manipulación de la evidencia. Adicionalmente, se están desarrollando proyectos en la blockchain que permitan certificar ese hass creado, vinculándolo a un sello de tiempo. De forma, que además podremos saber cuando se generó un hass concreto.

¿El blockchain soluciona entonces todos los problemas de manipulación de evidencias?  

Lara Novis, COO de EDJ Xtech Law school, señala que “Por el momento, seguimos expuestos a la generación de deepfakes mediante inteligencia artificial, por lo que la labor de los peritos judiciales para dilucidar si efectivamente se encuentran ante un deepfake o una evidencia real seguirá siendo clave en muchas ocasiones. Sin embargo, las características de la tecnología blockchain permiten al menos identificar las manipulaciones de las evidencias digitales posteriores a su recogida inicial y a su registro en la blockchain.”

De hecho, en algunos países ya se está promoviendo el uso de la blockchain en el seno de las investigaciones criminales. El Ministerio de Justicia de Gran Bretaña reconoció ya en el año 2017 el potencial del blockchain para asegurar y verificar evidencias digitales, señalando que permite contener resúmenes de datos y metadatos que aseguran la autenticidad de la evidencia desde su creación.

Conclusión

La intersección entre la tecnología blockchain y la gestión de la evidencia digital ofrece una solución prometedora frente a los desafíos planteados por los avances en IA y la creación de deepfakes. Aunque el rol de los peritos informáticos es clave para verificar la autenticidad de la evidencia digital, a través de la educación, la regulación y la implementación de tecnologías avanzadas como el blockchain, es posible alcanzar un nivel superior de acreditación de la integridad y autenticidad de las evidencias, con el fin de que la justicia se base en pruebas auténticas y fiables.

Frente a este desafío, es crucial educar a los profesionales del Derecho y de otros ámbitos, como los miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad con funciones y competencia en el ámbito de las investigaciones criminales.

Bibliografía

[1] Froelings, L. (2017, nov. 08) Blockchain aseguraría la evidencia del crimen digital, el Ministerio de Justicia de Gran Bretaña. Cointelegraph. 

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