Ayudas de Estado para 5G en zonas rurales: un pilar para la competitividad

La Comisión ha aprobado el régimen de ayudas de Estado para apoyar el despliegue de redes móviles 5G en las zonas rurales españolas. Con este régimen, el 5G y sus innovadores casos de uso se acercan a los consumidores, a las empresas y al sector público en España.

Sin embargo, las normas sobre ayudas de Estado son sólo una pieza del marco legislativo de la UE para fomentar la inversión, la innovación y la competitividad. Es importante replantearse los marcos regulatorios y de competencia para garantizar que los mercados de la UE estén preparados para la Era Digital.

Una aproximación a la medida de ayuda de Estado española

Como parte de las políticas de la Comisión para potenciar una UE preparada para la Era Digital, la Comisión ha aprobado un régimen de ayudas de Estado para apoyar el despliegue de redes móviles 5G en las zonas rurales españolas.

En resumen, las normas sobre ayudas de Estado prohíben a los Estados Miembros de la UE conceder dinero público a empresas que operan en el mercado interior, salvo si se justifica por razones económicas de interés general.

En su Decisión aprobatoria, la Comisión ha confirmado que la medida de ayuda de Estado para apoyar el despliegue de redes móviles 5G en zonas rurales facilita el desarrollo económico de España. Por consiguiente, la medida está justificada y es compatible con el mercado interior por las siguientes razones:

  • Se dirige a zonas rurales deficitarias de menos de 10.000 habitantes.
  • Resuelve un fallo del mercado, concretamente, la ausencia de redes 5G actuales o previstas en las zonas objeto de medida.
  • Tiene un efecto incentivador para los operadores, ya que facilita el despliegue de infraestructuras cuyos costes no están en equilibrio con los ingresos esperados.

Con este esquema, el 5G y sus innovadores casos de uso, como la salud digital, la agricultura inteligente, la industria digitalizada y los servicios basados en cloud, están cada vez más cerca de los consumidores, las empresas y el sector público español.

Geopolítica: a pesar de las políticas de digitalización, Europa está rezagada en el despliegue del 5G en comparación con otras regiones

Telefónica está comprometida con el despliegue del 5G en las regiones donde está presente. En España, Telefónica ya ha lanzado el 5G de altas prestaciones, y tratará de aprovechar al máximo el régimen de ayudas de Estado. En primer lugar, las infraestructuras son esenciales para acelerar las transiciones digital y verde. Las inversiones en 5G son fundamentales para habilitar los servicios que transformarán la productividad en todos los sectores. En segundo lugar, el valor intrínseco de la medida reside en aliviar las diferencias entre las zonas rurales y urbanas, ayudando a reducir las desigualdades regionales.

Sin embargo, aunque la digitalización y el 5G están en el centro de todas las políticas de la Comisión, la realidad es que la cobertura del 5G en Europa está muy por detrás de otras regiones. Según el Informe de Movilidad 2023 de Ericsson, la cobertura total de las bandas medias 5G en Europa es del 15%, mientras que la cobertura de bandas medias 5G en Norteamérica alcanza el 80%, y China está a la cabeza con un 90%.

La consecución de la transformación digital con el 5G es uno de los pilares en los que se basa la competitividad industrial de Europa. Mientras que el despliegue del 5G es una tarea vital para las empresas de telecomunicaciones de la UE, otras industrias europeas se enfrentan a una competencia global cada vez más feroz. En este sentido, Europa está ante un verdadero reto de calendario.

¿Son suficientes las ayudas de Estado para potenciar la digitalización y la competitividad?

Los regímenes de ayudas de Estado son necesarios para subsanar los fallos de mercado en sectores en los que la iniciativa privada no cubre las necesidades de todas las empresas y consumidores. En un sector intensivo en inversiones como el de las telecomunicaciones, las ayudas de Estado son esenciales para incentivar a los operadores a llevar la conectividad a todos los territorios, incluso a los más remotos. En este sentido, la propuesta de ayudas de Estado española será un ejemplo de éxito.

Si las ayudas de Estado ya cubren los fallos de mercado, ¿qué otras señales faltan para mejorar la competitividad de los mercados de la UE y, en particular, del 5G?

Para Telefónica la respuesta es sencilla: los marcos regulatorios y de competencia no son adecuados para impulsar el potencial competitivo de Europa. Las normas sobre ayudas de Estado son sólo una pieza del marco legislativo de la UE que debe apoyar la inversión, la innovación y la competitividad.

La European Round Table for Industry (ERT) y Telefónica han propuesto medidas adicionales para promover la innovación y la competitividad:

  1. Replantearse la regulación: la UE debe diseñar un marco regulatorio coherente con los objetivos políticos. En telecomunicaciones, esto incluye replantearse si la competencia ya ha sustituido a la regulación ex ante, así como replantearse las políticas de control de las fusiones, con el fin de generar un marco regulatorio favorable a la inversión.
  2. Generar escala a través de grandes inversiones en innovación: el desarrollo tecnológico debería ser menos arriesgado. Una mayor confianza en la iniciativa privada permitirá a las empresas hacer frente a los retos del futuro.

Por tanto, mientras que las ayudas de Estado se erigen como una herramienta útil para hacer frente a los fallos de mercado -como ha demostrado la medida española del  5G rural-, éstas no son más que un pilar entre los cimientos necesarios para lograr un reto más amplio en la UE: la mejora de la competitividad.

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