Ponerte emotivo con ChatGPT tiene sus ventajas

ChatGPT es un chatbot que funciona gracias a un modelo de inteligencia artificial. Ergo, ChatGPT no tiene sentimientos. Aclaro esto porque, al haber hablado anteriormente de informaciones del estilo de la que aborda esta noticia, ese texto ha dado pie a algunas conversaciones en las que se me ha repetido lo anterior por activa y por pasiva, pese a que es algo de lo que obviamente soy más que consciente, y entiendo que cualquiera de nuestros lectores se encuentra en ese mismo punto.

Ser más amables en nuestras consultas a ChatGPT no va a hacer que el chatbot las valore de manera más positiva y, como respuesta basada en la gratitud por nuestra amabilidad, nos vaya a dar una respuesta más completa, acertada, etcétera. Ahora bien, aunque esa no es la razón de ello, ya hablamos hace unos meses de que la buena educación y la cortesía al emplear Bing sí que se puede llegar a traducir en mejores respuestas según afirmaba Kurtis Beavers, director del equipo de diseño de Microsoft Copilot.

Si un chatbot está diseñado para emular una conversación humana, y ha sido entrenado con conjuntos de datos que reproducen dicho modelo una y mil veces, tiene sentido pensar que una vez operativo reproduzca dicho patrón comunicativo. La capacidad de inferir una respuesta en base a la pregunta, el entrenamiento y los ajustes del modelo, se puede llegar a ver bastante afectada por este aspecto, pues al fin y al cabo hablamos de modelos creados por humanos, entrenados con datos generados por humanos y que intentan reproducir patrones humanos.

Ponerte emotivo con ChatGPT tiene sus ventajas

Pues bien, ahora nos encontramos con un estudio, publicado en arXiv, que afirma que mostrar nuestras emociones al emplear chatbots como ChatGPT puede proporcionarnos mejores respuestas. Para este estudio se han empleado varios modelos de lenguaje extensos (LLM) y, a la vista de los resultados, parece que los buenos resultados de emplear esta técnica en nuestras consultas se extienden a todos ellos, por lo que podemos entender que es común a todos los chatbots.

Así, según este estudio, al realizar una consulta que integra desde muestras de nuestras emociones con respecto a la misma (me haría muy feliz, es muy importante para mí, etcétera) o motivacionales (sé que lo puedes hacer fenomenal, estoy orgulloso de ti y similares) se tradujo en una mejora general del rendimiento del 8% en resultados de tareas como «Reformula la oración en lenguaje formal» y «Encuentra una característica común para estos objetos», y de un 10,9% en preguntas basadas en conocimientos.

Vuelvo a insistir, sé que las inteligencias artificiales no tienen sentimientos, pero ya nos hemos encontrado con dos referencias sobre lo positivo, para nuestros propios intereses, que puede resultar que empleemos los nuestros al utilizar estas herramientas.

Si me dieran una cana por cada contenido que he escrito relacionado con la tecnología… pues sí, tendría las canas que tengo.

Por lo demás, música, fotografía, café, un eReader a reventar y una isla desierta. ¿Te vienes?

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