La bicicleta Aston Martin que lo cambiará todo: a medida, sin tornillos y una mecánica ultrasilenciosa

Las bicicletas eléctricas, tan de moda en los últimos años, no son las únicas que están recibiendo todo tipo de innovaciones. En el caso de las bicicletas tradicionales hay ingenieros y marcas de todo el mundo, España incluida, que están desarrollando soluciones para mejorar sus prestaciones, como una biela que aumenta el rendimiento o unas ruedas con tecnología de la NASA que no se pinchan

A este creciente despliegue de inventos, piezas y modelos se han apuntado hasta fabricantes de coches, como BMW, Porsche o Mercedes-Benz, que tienen sus propias bicicletas eléctricas de alta gama. Aston Martin no ha querido ser menos y recientemente ha anunciado su colaboración con la empresa de bicicletas británica J. Laverack, especializada en bicicletas con cuadros de titanio. Juntos han presentado .1R, la primera bicicleta del mundo sin tornillos, en la que ha tenido mucho que ver la impresión 3D.

El actual equipo de Fórmula 1 de Fernando Alonso ha estado implicado en el diseño y desarrollo de la bici, hasta el punto de considerarla “un hipercoche de titanio sobre dos ruedas”. Este flamante modelo, según el director creativo de Aston Martin, Marek Reichman, “eleva el diseño de bicicletas a cotas sin precedentes y reescribe el libro de reglas de su desarrollo y personalización. La genialidad simple e inteligente es cómo hemos fusionado los avances de ingeniería en toda la bici con una pureza de diseño de rendimiento, ofreciendo una experiencia de conducción visceralmente estimulante”.

Impresión 3D

De momento se desconoce el precio de esta joya de la ingeniería, pero teniendo en cuenta que para cada unidad se necesitan más de 1.000 horas de trabajo y se hacen a completamente medida, probablemente sea bastante más cara que un turismo. Además, los materiales utilizados para dotarla de resistencia y ligereza son la fibra de carbono, el aluminio y el titanio.

Para lograr el máximo confort y el mejor rendimiento posibles, los responsables de la .1R quieren que se adapte a la perfección a cada usuario. Para ello, el cliente primero pasa una jornada en la sede central de Aston Martin en Gaydon (Inglaterra), donde se le toman todas las medidas para ajustar con una precisión micromilimétrica “la longitud óptima de los tubos, los ángulos del cuadro, la anchura del manillar y las dimensiones de las bielas”.


Bicicleta .1R de Aston Martin y J.Laverack

Una vez realizado ese proceso, el segundo paso es la customización del color y los distintos tipos de material para el sillín y los brazos del manillar. Las opciones son casi infinitas, pero los prototipos que han mostrado públicamente se reconocen a la legua gracias al azul verdoso que se asocia con Aston Martin.

Para los responsables del vehículo, esta detallada personalización supone un desafío directo frente a cómo se diseñan y fabrican las bicicletas tradicionalmente. Lo habitual es que se busquen todo tipo de fijaciones manuales y posibilidades de ajuste, para que las bicicletas se adapten a las diferentes formas y tamaños de los potenciales ciclistas. Por contra, la .1R parte de cero gracias a la impresión 3D y las máquinas CNC (Control Numérico de Corte), que permiten crear con altísima precisión cada pieza de la bicicleta.

El plato de la bicicleta J. Laverack Aston Martin .1R


El plato de la bicicleta J. Laverack Aston Martin .1R

J. Laverack / Aston Martin

Omicrono

El cuadro y la horquilla tienen una gran relación resistencia-peso y contribuyen decisivamente a que el peso total de la bicicleta tenga un punto de partida de 7,5 kg. Para lograr la máxima precisión, se fabrica y construye a mano con tacos de titanio de grado aeroespacial (6AI/4V) impresos en 3D con diseño paramétrico y tubos de fibra de carbono. Lo más sorprendente es la ausencia de tornillos o cualquier otro tipo de fijación visible entre el cuadro y el juego de dirección, la tija del sillín o el portabidón.

Para dotar a cada bicicleta de una exclusividad aún mayor, el cuadro está numerado individualmente y lleva una insignia en el tubo de dirección, además de un logotipo de Aston Martin en el manillar y otro en el puente de la tija del sillín.

Otras innovaciones

“Bajo el elegante cuadro atemporal de la .1R se esconden multitud de primicias en diseño e ingeniería para crear una bicicleta fabricada sin concesiones. Es la Aston Martin Valkyrie de las bicicletas”, señala Oliver Laverack, cofundador de la firma británica en la propia web de la empresa, con herramienta de personalización incluida

Entre esas innovaciones, destacan las primeras pinzas de freno de disco integradas del mundo. Cada una de ellas cuenta con un revestimiento cerámico resistente al calor y está mecanizada a partir de un único bloque de aluminio de alta resistencia, al que se han añadido cuatro pistones de titanio para que el ciclista tenga el control absoluto incluso en las bajadas más pronunciadas. Además, los cables se integran dentro del cuadro, para no desvirtuar la elegancia del diseño.

El manillar de la .1R


El manillar de la .1R

J. Laverack / Aston Martin

Omicrono

La transmisión electrónica “garantiza unos cambios de marcha suaves, impecables y casi silenciosos“, aunque el cliente puede eligir entre distintas componentes de primeras marcas, como Shimano Dura-Ace Di2, SRAM Red eTap AXS o Campagnolo Super Record Wireless.

En cuanto a las bielas, están fabricadas en carbono y tienen punteras de titanio impresas en 3D, y se adaptadan también a las necesidades de cada ciclista. Se puede especificar la longitud en incrementos casi inapreciables para lograr un ajuste perfecto. Por su parte, el eje del pedalier está inspirado en la tuerca de rueda del superdeportivo Aston Martin Valkyrie, tiene rodamientos cerámicos y, al igual que los frenos, está recubierto con un revestimiento resistente al calor.

[La bici eléctrica futurista ‘made in Spain’ ya está a la venta: diseño único y sistema antirrobo]

Por último, las llantas son de carbono de 55 mm de profundidad, con 28 radios y neumáticos de 30 mm Continental, que garantizan el mejor rendimiento en carretera, además de un gran agarre y durabilidad. 

En definitiva, una obra maestra de la ingeniería que sólo se podrán permitir unos pocos, pero que lleva al límite la tecnología actualmente disponible para el diseño, fabricación y construcción de bicicletas.

También te puede interesar:

Sigue los temas que te interesan

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *